Estampas de mi vida

17 de December del 2018

“Estampas de mi vida”

“Me costó bastante el esfuerzo de nacer. Salir de mi océano de seguridad, paz y armonía. Por ello enseguida aprendí que día a día es un reto ganarse la vida.”

(con cinco meses)

“En mi infancia tenía tanta curiosidad por el mundo que me rodeaba que quería atrapar todas sus leyes con una simple mirada.”

(con un año y medio)

“Me esforzaba en entender el mundo de los adultos, y cuando fui adulto descubrí que lo mejor de mi era el niño que llevaba dentro. “

(con dos años)

“Pronto aprendí que sonríes a la vida o la vida se ríe de ti.  No puede faltar un poco de ironía si quieres comprender  la paradoja de vivir. “

(con tres años)

(Foto de familia)

“Fui príncipe pero mi reinado no duró demasiado. (A los siete años nació mi hermano el pequeño) Pronto aprendí a vivir como un príncipe destronado. Bajar del pedestal me enseñó a enfrentarme a los fracasos, porque todos en la vida ejercemos como vasallos. Solo cuando somos verdaderamente libres, encontramos el reinado.”

“Supe lo que era besar mucho antes que hablar.  Será por ello que entiendo antes las emociones que la ambigüedad de las expresiones.” Desde entonces, Mi corazón es el que marca las razones.”

(con cuatro años)

“En el colegio intentaron imponerme una férrea disciplina. Pero cuánto más me castigaban, más me reía. Un anciano me advirtió que la verdadera escuela está en la vida.”

(con 6 años)

“Fui rebelde con causa, soñador e introvertido.” Creía en las posibilidades de cambiar el mundo, aunque solo era un niño. Al final, el mundo intentó cambiarme a mi, pero no pudo.”

(con seis años)

“Mi mejor Padre Nuestro fue tener la conciencia tranquila. Y aceptar que siendo generoso y honesto, Dios te sonríe y no hace falta jurarlo ante la Biblia.”

(con ocho años)

“Lo compañeros de mi clase luchaban y se peleaban por ser el número uno y destacar como  el más listo. Pronto aprendí que esa competitividad no iba conmigo. Siendo crítico y muy creativo había encontrado mi verdadero sitio.””Es mucho más importante ser que tener”

(con diez años).

“En la pubertad fui un muchacho enamoradizo, sincero, valiente y soñador. Enseguida comprendí que reprimir el deseo era un verdadero pecado.”

(con 13 años)

“Aprendí a decir “No” con la mirada. A luchar contra las injusticias y a defender que valía la pena ser diferente porque la diferencia nunca pasa inadvertida y siempre es valorada.”

(con 16 años)

“Nunca olvidaré los labios que me enseñaron a besar. El corazón que me alzó al cielo por primera vez  Transcurría la década prodigiosa de los ochenta y cualquier cosa era fresca y estaba aún por inventar.”

(con 18 años)

“Para el destino fui un gorrión que quiso tener la dignidad de un  Aguila Real. Pagué un alto coste por cada uno de mis vuelos, por ello aprendí que hay precios que es mejor no pagar.”

(con 28 años)

“La capacidad de observar a los demás y buscar dentro de mi mismo para mejorar mi empatía me enseñaron a amar la psicología y el arte por igual. Lo que creo es un reflejo de lo que soy, lo que soy es un misterio que nunca dejaré de perseguir.”

(con 30 años)

“Deserté del servicio militar y de muchas guerras. De los falsos cantos de cigarra y del deslumbramiento de las luces de neón y las promesas inciertas. Me negué a creer que todo en la vida tiene un precio y que el poder radique en la ambición.”

(con 32 años)

“También tuve un encuentro con la poesía que me amamantó. La vida me enseñó que si deseas algo intensamente se cumple, porque el amor está en la tierra y las verdaderas estrellas nunca pierden sus luces.”

(con Mari Trini 39 años)

“Dediqué gran parte de mi tiempo a estudiar y trabajar duro. No tardé en darme cuenta que enseñando a los demás yo también aprendía de ellos. Que el conocimiento que se queda dentro se pudre y el que se comparte incrementa su sabiduría.”

(Ejerciendo como instructor, 40 años)

“He buscado mil veces mi camino junto al éxito, el fracaso y la decepción.  Hoy vivo aislado en mi propio exilio. No me asusta la soledad porque me facilita contactar con mi verdadero yo.”

(fotos recientes)

“He sacado fuerzas de donde no las tenía. He enfermado, muerto mil veces y he vuelto a renacer. No pretendo ser inmortal como una estatua fría.  Día a día aprendo que la mayor sabiduría es saber envejecer con dignidad.”

“Nómada errante por el mundo. Ciudadano de ninguna parte. Aún me asombro y sorprendo con lo que descubro. Mi alma es universal como la poesía, los paisajes, la belleza  y el arte.”

“Mi ojos han llorado y han secado el llanto. Son melancólicos y nostálgicos más que tristes. Después de las tormentas pasadas aún cosechan nuevos sueños porque sigo creyendo que la utopía existe.”

“En el fondo sigo siendo un eterno adolescente que resiste los cuatrocientos golpes de la vida. No existen cárceles que aten mi mente. No conozco lo que es el miedo y mucho menos la cobardía.”

“Doy gracias al cine porque ha sido mi segunda vida.”Truffaut, Luis Malle,  Visconti, Billy Wilder, Woody Allen, Saura, Bardén, Berlanga, Almódovar... Me enseñaron desde una pantalla que somos actores de reparto, escribiendo nuestro propio guión entre lo absurdo, lo cómico, trágico y dramático. 

“No soy perfecto, ni pretendo serlo.” Hay quien me odia, me ama y me envidia. A todos les doy las gracias porque soy parte de su historia y ellos de la mía.”

“Me he despedido muchas veces, aunque no me agradan las despedidas. No espero con los brazos cruzados a la muerte, la reto y la desafío con la mirada para que retrase al máximo la agonía.”

“Mis ojos han observado y han dudado, llegando a creer que nada es del todo verdad ni mentira. Por ello, he necesitado recomponer y compartir mi historia a través de unas viejas fotografías.”